Playaaa!!

Se posaba bajo mi espalda la arena caliente, ardiente, con el reflejo del sol parecia el rojo de las jovenes rosas entregadas a una dulce, bella y apasionada enamorada.
El golpear de las olas contra las rocas era la musica que sonaba en mis oidos, la sensacion de serenidad y calma que me invadian era especial. Podia notar como el calor aumentaba cada vez que respiraba, como mi cuerpo cogia con tanta delicadeza cada uno de los rayos de luz que iluminaban mi piel.
Todos ellos parecian estar compuestos de piedras preciosas, era fascinante.
Era la sencillez de una playa, con el resplandor de un paisaje que desprendia aroma a sal.
Mis dedos podian palpar uno a uno de los granos de arena que habian a mi alrededor, mantuve los ojos cerrados todo el tiempo, pero aún asi podia ver la elegancia con la que el viento me acariciaba. Las aguas tranquilas, cristalinas, realzaban la inigualable belleza del lugar.
La brisa mojaba mis pestañas y el frescor del agua me daba la vitalidad para seguir sintiendo cada una de esas sensaciones.
Era como estar en el paraiso, sentia que mi cuerpo no pesaba, era como tocar el cielo sin apenas moverme.
El sonido de las olas se mezclaba con el latir de mi corazon. Apenas notaba como mi sangre se convertia en agua y mi piel en arena para formar un playa en mi interior. Mi vida sonreia y mi alma amaba todo aquello que estaba viviendo yo tan solo era la investidura de aquel precioso amanecer.
Todos ellos parecian estar compuestos de piedras preciosas, era fascinante.
Era la sencillez de una playa, con el resplandor de un paisaje que desprendia aroma a sal.
Mis dedos podian palpar uno a uno de los granos de arena que habian a mi alrededor, mantuve los ojos cerrados todo el tiempo, pero aún asi podia ver la elegancia con la que el viento me acariciaba. Las aguas tranquilas, cristalinas, realzaban la inigualable belleza del lugar.
La brisa mojaba mis pestañas y el frescor del agua me daba la vitalidad para seguir sintiendo cada una de esas sensaciones.
Era como estar en el paraiso, sentia que mi cuerpo no pesaba, era como tocar el cielo sin apenas moverme.
El sonido de las olas se mezclaba con el latir de mi corazon. Apenas notaba como mi sangre se convertia en agua y mi piel en arena para formar un playa en mi interior. Mi vida sonreia y mi alma amaba todo aquello que estaba viviendo yo tan solo era la investidura de aquel precioso amanecer.
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